Posted in:Nacimos para triunfar -1983

INSTRUCCION, EDUCACION Y SABIDURIA

INSTRUCCION, EDUCACION Y SABIDURIA

INSTRUCCION, EDUCACION Y SABIDURIA

EN OCCIDENTE es frecuente confundir la educación con la instrucción. En La India no es así, tienen una visión muy clara de estos dos campos: La ciencia y el arte, y la sabiduría.
El radio de acción de cada una es diferente, pero ambas son importantes en el desenvolvimiento de la vida del hombre.
Muchos prefieren la ciencia y el arte, yo prefiero la Sabiduría.
En cierta oportunidad había un muchacho interesado en estudiar medicina en La India, sus padres eran discípulos de un gran maestro yoga, y como es natural y lógico, el muchacho desde niño también fue iniciado en la práctica de la meditación por el Gurú de sus padres.

Este Maestro era un venerable anciano. Una tarde el joven visitó al Maestro y el sabio preguntó al discípulo que cómo marchaba en sus estudios universitarios. El muchacho le explicó fielmente el progreso alcanzado, su firme decisión de continuar y terminar con éxito su carrera profesional, y su inquebrantable constancia devocional en sus ejercicios diarios de meditación.
El Gurú lo escuchó atentamente, movió su cabeza blanca como la nieve, y le dijo:
Está muy bien, sigue adelante, pues todo conocimiento es un don del Señor, y sólo aquellos que bucean en el fondo del océano del espíritu, y anhelan fervientemente el conocimiento, las puertas del saber se abren como la flor de loto de mil pétalos.

Y le siguió diciendo:

De tus Maestros universitarios aprenderás las ciencias y las artes.
Te harás Médico, es muy bueno; está trazado en tu camino, y de tus Maestros espirituales aprenderás a descubrir por ti mismo el misterio de la sabiduría.  ¿Mecomprendes?  No te estás educando en las Academias ni en la Universidad, te estás instruyendo.

Y ahora, veo que estás meramente instruido en tus menesteres, pero no estás educado.
La educación y la instrucción no son cosas iguales. Puedes llegar a ser un hombre educado y también instruido, y puedes ser bien instruido sin ser educado.
Cuando hayas logrado la iluminación, entonces estarás educado.
El joven escuchaba palabra por palabra las sabias orientaciones del Gurú; su mente concentrada en el Maestro parecía un lago sin movimiento.
Y continuó el anciano Maestro dirigiéndose al discípulo con voz dulce y penetrante:
La verdad absoluta es la realidad, esta nunca cambia, y el que la ha conquistado puede tomar hechos muertos y los vivifica. Él lo hace, porque conoce que no existe nada más que el ser, y que el secreto de la materia está en las vibraciones y en las formas, y cuando se es libre de todas las limitaciones del pensamiento, la palabra “Imposible” deja de existir en el diccionario de los sabios.
Te educo, hijo mío, para que uses este conocimiento en servicio de los demás.
El anciano y silencioso Gurú calló por un instante, miró fijamente a su discípulo y nuevamente habló con dulzura diciéndole:

Mira; el discípulo miró al Maestro y apreció que sostenía una roja ardilla entre sus manos.

El animalito carecía de miedo y corría por las manos santas y abiertas del Maestro, jugueteaba en sus brazos, se ocultaba entre su larga y blanca barba y su cabellera cana. Mientras esto ocurría, el sabio acariciaba a la ardilla con amor.
Miró nuevamente al discípulo y dijo: Ahora, hijo mío, te mostraré el misterio de las vibraciones.
En las academias has estudiado a esta ardillita. ¿Es cierto?

El muchacho contestó; si, amado Maestro, he aprendido todo lo que los textos dicen y catedráticos me han enseñado. Puedo hablarle y describir todo lo que se sabe de este animalito.
Y el Gurú le respondió: No, hijo mío; sólo te haré una pregunta.

¿Por qué existe la ardilla?

El discípulo quedó petrificado, taciturno, pues no sabía contestar.
El sabio Maestro acariciando siempre la ardilla prosiguió diciendo:

El conocimiento y la instrucción científica obtenidos por ti, solamente consisten en conocer los nombres de todos los miembros y la estructura de esta ardillita, pero la sabiduría y educación de que te hablo, consiste en descubrir la íntima vida de esta ardillita roja en medio de todas sus partes y miembros.
Por esa razón debes retornar al Monasterio a seguir tu educación, cuando hayas finalizado tus estudios de Medicina en la Universidad, pues sólo así conocerás la vida vibracional que palpita en el corazón de este animalito.
Los científicos carecen de este profundo conocimiento, y no lo obtendrán hasta que no sean educados en la ciencia del alma. El joven discípulo permaneció todo el tiempo de pie frente al Maestro en silencio, escuchándolo atentamente, como escarbando en su mente una respuesta a la pregunta de el por qué existe la ardilla, sin encontrarla.
El Gurú acarició su barba y siguió acariciando la ardilla y continuó:
-Ahora mírame y observa a la ardilla roja. La tomó suavemente con mucho amor entre sus manos, le acarició el lomo y su cola, la sostuvo un momento silenciosamente y sopló en ella con dulzura, y pronunció musitando ciertos Mantras, y de repente, ante los ojos del discípulo, éste vio que la ardilla se transmutó en un pajarillo de color amarillo-marrón y rojo.

El pájaro revoloteó a su alrededor y se posó rápido en sus manos v comenzó a cantar.
El discípulo quedó sorprendido, con los ojos y la boca abiertos, mirando fijamente a su Maestro y a la ardillita convertida en pájaro.
Y el Maestro le dijo: ¿Qué pasa? ¿Por qué te sorprenden estos juegos? Esto es
maya, todo es muy sencillo, es parte de la educación, no de la instrucción universitaria.
¿Te parece un milagro que yo haya transformado a una ardilla roja en un pájaro
amarillo, marrón y rojo? … No es un milagro, hijo mío, ni nada parecido. Los milagros no existen. Conozco el secreto de las vibraciones cósmicas.

Musité ciertos Mantras específicos que son palabras de poder, y el centro del corazón del animalito aumentó rápidamente sus frecuencias vibratorias y este preciso
movimiento vibratorio interno hizo que la ardillita roja se transformara en pájaro.
Hijo mío, este es el secreto de la educación, no de la instrucción intelectual adquirida con las ciencias modernas.
Sin embargo, no hay que perder el tiempo en estas cosas, te educo para que trasciendas las fuerzas siddhicas y te establezcas en el silencio de los silencios que es la perfección.
El Maestro siguió educando a su discípulo, y le dijo: Tu conocimiento será como la ardilla, pero si aprendes la lección que te he dado, y continúas por el Sendero de la verdadera educación, le darás alas al conocimiento obtenido en las escuelas, y las  cosas que asimilaste de los libros y catedráticos cobrarán vida y entonarán el  canto sublime de la naturaleza; pero recuerda, sólo necesitas conocerte a ti mismo, porque para el que conoce su propia naturaleza interna, y ha quitado su sed con el néctar de la dicha del Ser, no existe para él mayor felicidad que el silencio, y la profundidad alcanzada con la educación impartida por los sabios Maestros espirituales.

Swami Gurú Devanand Saraswati Ji Maharaj

Swami Guru Devanand Saraswati Ji Maharaj Monge, Santo, Iluminado y Sabio de la Orden Yoga Ascética e Iniciática de Shánkara. Creador de La Técnica del Mantra Yoga Meditación. EL MAESTRO DEL PRESENTE. EL VERDADERO GURÚ. EL SER SUPREMO.

Be the first to comment.

Leave a Reply


You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*